sábado, 8 de noviembre de 2014

COMO CUIDAR A TU HAMSTER; ALOJAMIENTO , HIGIENE ,SALUD ,ALIMENTACION ,TRANSPORTE Y REPRODUCCION.....

ALOJAMIENTO


En muchos casos y por las razones que sea, no es posible construir ese "chalecito adosado", por lo que entonces es recomendable acudir a una tienda especializada y comprar allí una jaula adecuada. La jaula es la casa más divulgada y utilizada y las hay de diversas medidas y formas, aunque mejor es que no sea de dimensiones reducidas para que podamos realizar nuestros movimientos con soltura y libertad. 

   Las medidas más comunes no deberán ser inferiores a los 50-60 cm. de longitud por 25 cm. de altura y de anchura. 

   La distancia entre las rejas para hámsters dorados (o sea, como Tarzán o como yo) ha de ser de 10 mm., para hámstercillos enanos como máximo de 5-6 mm.

   No ha de tener una reja de base; si hay una segunda planta dentro de la jaula ésta ha de ser de plástico o de madera.

   Es imprescindible que los alambres de la jaula sean horizontales porque a nosotros y a nuestros primos los hámstercillos enanos chinos nos encanta trepar. 

   El techo de la jaula dependerá de la forma de ésta y puede ser redondeado, plano o bien ovalado. Esta característica no reviste la mayor importancia si la jaula es lo suficientemente amplia para que tu hámster se encuentre a gusto en su interior.

   Y una cosa más y muy importante, porfaaaaaa, no nos metas en una jaula para pájaros, OK?, como su nombre indica son "para pájaros.







HIGIENE

    Junto con la alimentación, la higiene es uno de los aspectos más importantes para que el hámster gocemos de un buen estado de salud.
    Cuantas más medidas se tomen para prevenir cualquier enfermedad, más a salvo estaremos de contraerlas, y la higiene es una condición necesaria para que podamos evolucionar y desarrollarnos adecuadamente.    Los hámsters, por naturaleza, somos animales muy limpios y no despedimos olores, pues con frecuencia nos limpiamos el pelaje con nuestras patitas y también el hocico después de las comidas. De todas formas, estos hábitos no serán suficientes para que nos prevenga de posibles enfermedades. Los cuidados de nuestro dueño/a y la atención que éste nos brinde ayudarán notablemente a que nos desarrollemos dentro de unas condiciones higiénicas perfectas.
    Hay que someternos, por lo tanto, a un control riguroso de higiene y sanidad. Para ello, es necesario tener en cuenta las siguientes observaciones:
  1. Se nos limpiará la jaula una o dos veces a la semana, junto con los comederos y bebederos con agua caliente y en todo caso un lavavajillas suave. Si se utiliza lavavajillas debes tener cuidado en aclarar todo perfectamente y que no queden restos de jabón pues puede ser peligroso para nosotros.
  2. Al menos una vez a la semana se limpiarán los barrotes de la jaula con un estropajo o un cepillo, para que no se depositen en ellos parásitos y no se conviertan en una fuente de microbios; ya sabes lo que nos gusta roer los barrotes.
  3. A diario se limpiarán los comederos y bebederos, y se cambiarán el agua y los alimentos.
  4. A diario también se limpiará el rincón donde tengamos costumbre de orinar y se limpiarán las deposiciones y se rellenará esta parte con lecho para la jaula.
  5. Para el suelo de la jaula, se utilizará arena, tierra gruesa, virutas de madera o heno, estos materiales se limpian con facilidad. Se puede utilizar también la famosa arena para gatos que se adquiere en tiendas especializadas, pero a nosotros no nos gusta mucho porque reseca nuestras patitas y nos produce heridas. Tampoco se debe utilizar papel de periódico porque nos encanta desmenuzarlo y la tinta es tóxica para nosotros.
  6. Nos deberás cepillar el pelaje con asiduidad con un cepillo adecuado que, puede encontrarse en los comercios especializados.
  7. La habitación donde coloques la jaula de tu hamstercillo deberá tener una correcta ventilación, así como estar a una temperatura ambiente.
  8. Tienes que vigilar el no exponernos a corrientes de aire, ni tampoco a cambios bruscos de temperatura, ya que ello podría perjudicar nuestra salud.
  9. Una vez al mes tienes que desinfectar toda la jaula para evitar que se depositen parásitos en ella. Para ello se pueden adquirir en las tiendas especializadas los desinfectantes más adecuados.
  10. Durante el verano resguardarás la jaula del cálido sol, pues los fuertes rayos podrían ocasionarnos una insolación.
Baño
    No es aconsejable bañarnos somos propensos a resfriarnos, además somos muy limpios y nos aseamos varias veces al día para mantener nuestro pelaje en buenas condiciones. Si olemos mal, probablemente sea porque la higiene de nuestra jaula es inadecuada. Si limpias nuestro hogar como antes te comentamos el problema desaparecerá.

En caso de ensuciarnos mucho y tener la necesidad de bañarnos, se nos puede lavar con agua tibia, sin mojarnos la cabecita y sin jabón. Inmediatamente después envolvernos en una toalla limpia y frotarnos suavemente hasta que estemos secos. Luego hay que dejar nuestra jaula en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante varias horas porque es peligroso que nos resfriemos y teniendo el pelaje húmedo, esto podría ocurrir.
Consejos
    Ahora te preguntarás: "y ¿qué hago yo con mi hamstercillo mientras limpio su jaula?". Pues bien, aquí, Tarzán y yo te proponemos algunas ideas:
  • En las tiendas especializadas venden unas bolas de plástico transparente especiales, donde puedes meter a tu mascota y que corra libremente por la casa sin estropear nada y sin lastimarse. A nosotros nos encanta porque podemos explorarlo todo y hacer ejercicio como en la rueda. Podemos estar dentro un máximo de 20 minutos, pues aunque tiene muchas aberturas de ventilación, los hámsters somos muy activos y con nuestra respiración se forma vapor de agua y no da tiempo a renovarse el aire.
  • Puedes meter a tu mascota en un cajón grande de madera lleno de arena. Nos encanta escarbar, no nos cansaremos de hacerlo mientras tu limpias la jaula. Además la arena limpiará su pelaje.
  • Si tienes en casa un distribuidor o un pasillo sin muebles, puedes cerrar todas las puertas y dejarle corretear por este lugar. Eso sí, avisa a los demás habitantes de la casa que puedan estar que lo has dejado allí. Muchos hámsters somos aplastados sin querer por algún miembro de la familia.
  • Laura nos envía otra propuesta que a nosotros nos ha gustado: "Cuando voy a limpiar la jaula del hámster, siempre dejo al hámster en la bañera, con el tapon puesto y descuelgo la alcachofa para que no se le caiga encima accidentalmente, creo que es un buen sitio para dejarlo y sabes que está seguro y no se puede escapar, eso sí: hay que asegurarse de que la bañera no este mojada".
    En verano, cuando la temperatura es elevada, los hámsters, también nos achicharramos de calor y ya que no podemos abanicarnos, pues …
  • Puedes colocar un recipiente ancho lleno de agua para que podamos darnos un bañito a diario. A nosotros también nos gusta darnos un chapuzón de vez en cuando para refrescarnos. Estas "bañeras" o "piscinas" pueden encontrarse en los establecimientos especializados. Pueden ser de plástico, vidrio o cerámica; no deberán ser demasiado profundas para que no corramos peligro de ahogarnos y lo suficientemente anchas para que al subirnos no las volquemos.
    El agua se cambiará diariamente y deberá estar siempre fresca para que nos sintamos a gusto cuando la utilicemos. No hay que olvidar que la jaula deberá estar siempre protegida de las corrientes de aire, ya que después del baño, estando mojaditos, somos más propensos a coger resfriados u otra enfermedad.
SALUD
Ácaros 

   Los hámsters dorados padecemos con frecuencia de acariosis, pero los ácaros causantes de la sarna se hacen prácticamente imposible de reconocer, dado que exteriormente el pelaje suele quedar casi intacto. Sin embargo, sobre la piel se nos forman costras y eczemas, que causan un fuerte prurito. En muchos casos se tarda apenas un mes hasta que morimos con la piel completamente llena de costras, sin que los orificios de la sarna se muestren en el pelaje, como sucede con otros pequeños animales. 

   La mayoría de nosotros, los hámsters dorados, albergamos ácaros, los cuales, no obstante, no se hacen patentes ni se multiplican. Sólo cuando nuestro estado general es deficiente estos ectoparásitos se pueden multiplicar mucho, y ello es fácil que ocurra cuando la alimentación es pobre en proteínas de origen animal y hay falta de vitaminas A y E. 

   Los ácaros también pueden ser transmitidos por otros animales domésticos, tales como conejos, ratones, ratas, gatos y perros. El tratamiento únicamente tiene éxito cuando se lleva a cabo en el momento en que aparecen los primeros indicios. El remedio es bañar al hámster enfermito con un preparado especial que debe ser prescrito por un especialista. A continuación se ha de secar cuidadosamente y aportarle calor, ya que de lo contrario, como sabrás, nos refriamos con facilidad. Los insecticidas por regla general no tienen efectos, o éstos son escasos, sobre estos parásitos.





Canibalismo

   Si la alimentación de los hámsters es pobre en proteínas, puede darse el canibalismo, es decir, que se coman total o parcialmente a sus congéneres, sobre todo a las crías. Los hámsters dorados necesitamos un 25 a 30% de proteínas en el pienso, y eso con regularidad. Si hay demasiados hámsters en la misma jaula, como a veces se observa en los comercios del ramo, también pueden darse casos de canibalismo. Los animales ya no encuentran reposo y se defienden reaccionando de esta manera. Cuando una madre se come a sus crías, las causas pueden ser parecidas. Pero también puede deberse a otras:
  1. Deficiencia proteínica. La hembra no tiene suficientes alimentos de origen animal en su pienso. Las proteínas han de formar alrededor de una tercera parte del porcentaje total de su alimentación.
  2. Deficiencia de leche. Principalmente en las hembras muy jóvenes la secreción láctea aún no funciona correctamente. En tal caso también sirve de ayuda la alimentación de origen animal, además del yogurt o la leche en polvo, mezclados con algo de agua y copos de avena hasta formar una papilla, a la que se puede añadir asimismo una gota de un preparado multivitamínico. Debido al riesgo de que se agrie, esta clase. de comida se debe retirar al cabo de unas horas y sustituirla por una ración fresca.
  3. Intranquilidad. Unos días antes del parto hay que dejar tanto a la hembra como a su nido con las crías tranquilas durante los primeros diez días de vida. Tan pronto como la hembra construye el nido para el parto y la cría de los pequeños, ya no se ha de tocar. El olor individual de la madre y el del nido no deben ser trastornados. Durante este período sólo se limpiará el rincón del "retrete" o, lo que es más sencillo aún, se vacía el tiesto que hace las veces de tal. Cuando ya hay crías, no se debe mirar por curiosidad al interior del nido. El cuidador, con el que la madre está familiarizada, se lo permitirá únicamente cuando las crías tengan diez días de edad. Sin embargo, tampoco ahora se cambiará el material del nido ni se cogerán los pequeñuelos con la mano. Eso puede hacerse cuando las crías tengan tres semanas y ya no mamen.
Colibacilosis

   Esta enfermedad intestinal, que deja mojada la cola y toda la región anal, es causada por colibacilos (Escherichia coll). Estas bacterias están presentes en pequeño número en toda flora intestinal sana, pero cuando hay otras enfermedades, un cambio en la alimentación, agua o un pienso sucios, así como estados de estrés que reducen la vitalidad del hámster, se pueden multiplicar peligrosamente. En este caso aparece una infección que produce diarrea, falta de apetito, apatía, respiración pesada, así como hinchazón del hígado, el bazo y los riñones. A menudo el transcurso de esta enfermedad es tan rápido que cualquier ayuda llega demasiado tarde. Más de la mitad de los hámsters muere en el intervalo de 2 a 3 días, algunos la padecen durante semanas y luego mueren, o también se curan. Sin embargo, también existen animales que no enferman, pero que expelen continuamente estas bacterias, con lo que ponen en peligro a otros animales. En algunos criaderos esto ya ha causado grandes pérdidas hasta que finalmente se reconoció el agente causante.

   En la actualidad se puede reconocer una colibacilosis por medio del cultivo de las bacterias sobre un sustrato y diferenciarla así de una salmonelosis. Desgraciadamente hoy en día hay muchas cepas de colibacterias que son resistentes a numerosos antibióticos, de manera que sólo hay unos pocos que realmente sirven para algo. Cuando la enfermedad es aguda normalmente no se puede esperar a la evaluación del test, de modo que se suele administrar un antibiótico de espectro amplio confiando en que surtirá efecto. (Recuerda que el diagnóstico correcto y los medicamentos deben ser prescritos por un profesional).

Debilidad senil 

   Cuando los hámsters dorados nos hacemos viejecitos, aproximadamente hacia los dos años y medio o tres años, dormimos mucho más, perdemos el apetito y nos movemos con dificultad. Apenas percibimos ya lo que sucede a nuestro alrededor, y estamos apáticos. Estos síntomas de decadencia unas veces aparecen lentamente, pero otras lo hacen con rapidez. 

   Si el hámster no tiene dolores, deberías proporcionarle todo el bienestar posible en su jaula y nido acostumbrados. Tampoco debes llevarle al veterinario, pues ello significaría un esfuerzo demasiado grande para el animalito. 

   Dale al hámster algunas de sus golosinas preferidas, pero no te intranquilices si ahora ya no hace caso de ellas. Sus energías se extinguen paulatinamente, al igual que sus fuerzas vitales. La mayoría de veces muere tranquilamente. 

Diabetes 

   Es muy frecuente en el hámster enano chino. Se trata de una enfermedad hereditaria, muy parecida a vuestra diabetes humana, y que al igual que ésta tiene que ver con el metabolismo de los carbohidratos. Estos hámsters se examinan a conciencia desde hace más de 30 años, para ver qué efectos tiene su alimentación sobre la diabetes. En los experimentos se pudo ayudar a los hámsters enanos chinos con insulina. Sin embargo, esta clase de tratamiento no se puede llevar a cabo cuando se trata de un animal de compañía. El hámster diabético presenta todos los síntomas que aparecen en la enfermedad humana o en otros animales: empeoramiento del estado general, lento adelgazamiento, sed, ascitis, enturbiamiento del cristalino con ceguera en uno o ambos ojos. 

   En el hámster dorado es frecuente que la diabetes aparezca con la edad. En ese caso también se presentan los síntomas descritos más arriba, pero hay que añadir que también se presentan hemorragias internas debido a los vasos sanguíneos dañados, que en la mayoría de los casos producen la muerte.

Diarrea 

   Los hámsters que todavía permanecen en el nido pueden sufrir a veces una fuerte diarrea causada por un virus, que siempre termina con la muerte del animalito afectado, así como de sus hermanos de camada. La madre y los demás animales adultos no enferman. 

   Por desgracia, la fuente de la infección es tan desconocida como un medicamento que la cure o un remedio preventivo. Dientes demasiado largos 

   Si tenemos muy pocas posibilidades de roer comida dura o madera, nuestros incisivos crecen demasiado y si llegara el momento en que ya no pudiesemos meternos comida entre los dientes, moriríamos de hambre. Sin embargo, el veterinario puede acortar los incisivos, siendo aconsejable que sean limados en lugar de cortados con la tenacilla, ya que de lo contrario pueden aparecer grietas longitudinales hasta el alveolo, lo que en determinadas circunstancias puede causar daños permanentes en ellos.

Dientes rotos 

   Es raro que a un hámster se nos rompa un incisivo. En tal caso, se debe generalmente a una alimentación pobre en sustancias minerales. Los dientes se pueden fortalecer añadiendo al pienso un preparado cálcico, dándonos una alimentación rica en minerales o añadiendo al agua de la bebida un preparado especial para roedores. Dado que al hámster nos vuelven a crecer, los dientes rotos no son un problema permanente.


Enfermedades hereditarias 

   Entre los hámsters dorados ha aparecido como enfermedad hereditaria la denominada "cabezas de doguillo" (hocico achatado). Asimismo pueden aparecer deformaciones en las patas. 

   Igualmente pueden considerarse enfermedades hereditarias el menor tamaño del hámster pío, arlequín o manchado, su vida más breve y su mayor nerviosismo. 

   La predisposición a la diabetes en el hámster chino rayado y a la diabetes senil en el hámster dorado (véase "Diabetes") también es hereditaria.


Fracturas de huesos 

   Cuando un hámster se cae o tiene cualquier otro accidente es fácil que sufra alguna fractura, que con frecuencia cura rápidamente y bien por sí sola. En un caso así, el hámster debes alojar a tu hámster en una jaula pequeña sin recipientes, pero con una casita-dormitorio. El lecho debe tener muy poco espesor, a fin de que no pueda amontonar su material. Al cabo de 2 a 3 semanas el hámster estará curado. Si la fractura es complicada, el veterinario la entablillará o vendará fuertemente pero, desgraciadamente, el animalito no tardará en roerlo todo.

Incompatibilidad a los antibióticos 

   A los hámsters dorados nos sientan mal determinados antibióticos, a saber: estreptomicina, penicilina y penicilina con procaína. A causa de estos medicamentos podemos sufrir la destrucción de la flora intestinal gram-positiva y, con ello, una intoxicación.



Meningitis 

   Esta enfermedad, cuyo nombre científico es coriomeningitis linfocitaria (CML), es transmitida por los ratones silvestres. Se trata de un virus que también puede atacar a los hámsters dorados jóvenes, pero sólo hasta la edad de tres meses. Después de la infección casi nunca se observan síntomas, a lo sumo la espalda encorvada, el pelo erizado, apatía, adelgazamiento o conjuntivitis. Raramente hay casos mortales. Es más, al cabo de tres semanas los hámsters vuelven a estar sanos y tampoco siguen transmitiendo continuamente el virus, como desgraciadamente ocurre con los ratones. 0 sea que los hámsters de aproximadamente cuatro meses de edad siempre están libres del virus y ya no representan ningún peligro. 

   Las personas que entran en contacto con los excrementos, la orina o la saliva de las crías infectadas también pueden enfermar. Tras una incubación de una a dos semanas aparecen enfermedades parecidas a la gripe pero, en casos excepcionales, también puede aparecer una meningitis, la cual puede ser de larga duración. Es preferible que las mujeres embrazadas no entren siquiera en contacto con hámsters dorados jóvenes, dado que, en la segunda mitad del embarazo, el virus de la CML puede causar malformaciones fetales o partos prematuros. Sin embargo, tales casos han sido muy raros y se hubiesen podido evitar. 

   Preste atención a que su hámster dorado proceda de camadas libres del virus de la CML. Numerosos criadores han hecho examinar a sus animalitos y, además, los tienen alojados de manera que los ratones no puedan acercarse ni a los hámsters ni a su pienso. El virus no vive mucho tiempo fuera de los animales. Si tanto corrales como jaulas se mantienen limpios y se desinfectan con regularidad, no hay peligro de contagio. No obstante, al manejar hámsters dorados jóvenes hay que observar ciertas precauciones y lavarse las manos a conciencia cada vez que se tocan.



Neumonía 

   Los hámster podemos sufrir de neumonía causada por virus, la cual generalmente se manifiesta por un flujo nasal. La enfermedad no suele ser grave, sobre todo si se procura un alojamiento seco y cálido. No se debe sobrepasar el 40% de humedad ambiental relativa, y la temperatura debe hallarse entre 25 y 27ºC. Se recomienda utilizar a intervalos un radiador de infrarrojos del tipo de calor negro. Si no se hace nada y el enfermito permanece en condiciones ambientales demasiado húmedas y frías, morirá en el espacio de una a dos semanas.



Parálisis de las patas traseras

   Cuando un hámster se cae, frecuentemente sufre un shock y queda paralítico de los cuartos traseros. En estos casos el calor y el reposo son lo más importante, y puede que en breve espacio de tiempo el animalito vuelva a estar completamente normal. Si no es así, es preferible acudir. a un veterinario, que tal vez pueda ayudarle con una inyección subcutánea de electrolitos. Según Isenbügel, el animal debe recibir 2 a 4 ml, y, además, calor y reposo. Para ello se puede colocar debajo de su nido o de la jaula una botella de agua caliente o una esterilla eléctrica; la temperatura no debe exceder de los 30 *C.

Parotiditis:  Esta enfermedad, en la que se inflaman las glándulas parótidas y a veces pueden aparecer hinchazones similares a las paperas o también una inflamación renal, es causada por virus. En los casos graves se constata una parálisis que progresa de atrás hacia delante. Además de los hámsters también pueden sufrir esta enfermedad los ratones, las ratas y, sobre todo, los cobayas. No hay transmisión de una especie animal a otra.

   En el hámster dorado dicha infección ni siquiera se suele detectar, tan leve es. Pero también se pueden observar todos los síntomas descritos más arriba. Los animales que sanan quedan inmunizados.

   Un diagnóstico exacto sólo es posible mediante análisis virológicos y hasta el momento todavía no existe un tratamiento contra la parotiditis. Pulgas y piojos

Parásitos

   Los hámsters dorados padecemos frecuentemente la infestación por pulgas y piojos, que suelen transmitirnos otros animales. Estos parásitos pueden producir infecciones bacterianas, enfermedades cutáneas, prurito y hemorragias, que se añaden a otras enfermedades e incluso pueden causarnos la muerte.

   Contra las pulgas, piojos y otros ectoparásitos es útil una tira insecticida, que se cuelga durante uno o dos días en la habitación. El insecticida que desprende esta tira no es peligroso ni para el hámster ni para otros vertebrados, si se emplea siguiendo las instrucciones del veterinario y del fabricante del insecticida.


Síntomas carenciales 

   Los hámsters podemos padecer fácilmente de síntomas carenciales si nuestra alimentación no está equilibrada. Si nos nutrimos exclusivamente con alimentos ricos en carbohidratos, pueden aparecer enfermedades oculares, un pelaje deficiente y caída de pelo, así como trastornos en el crecimiento de los jóvenes, además de neumonías y esterilidad. Los hámsters que sufren de carencia proteínica pueden volverse mordedores. En tal caso las hembras suelen comerse a sus crías. 

   Cuando hay carencia de vitaminas A y E, también aparece caída del pelo y, con ello, zonas calvas en el pelaje. La piel se vuelve áspera y con el aspecto de una "corteza". En este caso los ácaros, que parasitan muy frecuentemente los hámsters, se multiplican con fuerza, de manera que debido a una deficiencia de vitaminas pueden aparecer enfermedades cutáneas graves. La carencia de vitamina A conduce con mayor facilidad a enfermedades infecciosas, sobre todo diarrea. Si hay un déficit de vitamina E, pueden aparecer esterilidad, crecimiento deficiente de los jóvenes y trastornos circulatorios. 

   La deficiencia de vitaminas del complejo B puede producir pérdida de peso, pero también la pérdida de pelo, una fertilidad reducida y trastornos del sistema digestivo. 

   Un déficit de calcio puede producir la descalcificación de los huesos, pérdida de pelo, diarrea e incluso parálisis. 

   Si hay falta de fósforo, se acompaña también de la de calcio; entonces aparece raquitismo y osteomalacia. Estos síntomas surgen también cuando no está equilibrada la proporción calcio-fósforo que ha de ser 2:1. 

   La deficiencia de sodio puede conducir a trastornos digestivos, alteraciones del sistema hormonal, malos resultados en la cría y enfermedades oculares. 

   Cuando hay déficit de potasio hay sobre todo pérdida de peso, lesiones del miocardio y exceso de líquidos corporales, apareciendo la ascitis. 

   Si el pienso contiene demasiado poco magnesio, ello puede tener como consecuencia nerviosismo, excitabilidad e incluso convulsiones. Asimismo podrían aparecer esclerosis renal, diarrea y pérdida de pelo. 

   Cuando hay falta de hierro aparece anemia, así como trastornos gastrointestinales y enfermedades musculares. Igualmente pueden aparecer infecciones y esterilidad. 

   Si el yodo está en cantidades demasiado bajas, tanto en el pienso como en el agua, pueden surgir enfermedades del tiroides y otros trastornos metabólicos, como un crecimiento deficiente.


Tumores

   Los tumores sólo cobran significado a una edad avanzada. Antes, los hámsters suelen estar totalmente libres de formaciones tumorales. En la vejez los más frecuentes son los tumores del hígado, de las mamas, de la piel y, sobre todo, de las orejas. En tal caso aparecen neoformaciones en el pabellón auricular que el animal suele rascarse, de manera que sangran y segregan fluido. Es posible operar, pero debido a la avanzada edad del animal apenas tiene sentido.




ALIMENTACIÓN

La dieta adecuada para el hámster

   En este apartado os hablaré de lo que más nos gusta y de lo que es bueno y malo para nosotros.

   Tenéis que saber que la mayoria de las razas de hámster vivimos en desiertos y estepas -espacios vitales que sólo proporcionan comida abundante durante un período muy corto y ofrecen durante el resto del año muy pocos alimentos-. Con nuestros grandes abazones, en los que podemos transportar gran cantidad de comida, nos adaptamos a está situación. Es como si fuésemos a hacer la compra al super y lo trajésemos en bolsas. En almacenes subterráneos almacenamos para el resto del año los alimentos que podemos encontrar durante un breve período.

   Al seleccionar la dieta para tu hámster hay que recordar cómo vivimos en la naturaleza. Una dieta rica en fibra y más bien pobre en grasas es muy ventajosa, especialmente para los hámsters enanos de Roborowski los grises que viven en el desierto. 

   Para prevenir deficiencias hay que procurar que tengamos una dieta variada. Los cereales y semillas sirven para cubrir las necesidades de hidratos de carbono y de fibra. La fruta y la verdura ayudan a satisfacer sus necesidades de liquido y vitaminas. Las proteínas animales son un constituyente vital.

   Es perjudicial darnos restos de comida para personas porque los nosotros los hámsters no toleramos la sal, las especias, ni la grasa. Lo dulce nos gusta mucho pero -¡igual que para las personas!- no es saludable. Los animales -en contra de lo que se suele creer- no siempre sabemos lo que es bueno para nosotros y podemos llegar a ingerir alimentos indigestos (ay! Somos como niños!!).




Cereales y semillas

   Nuestra dieta natural en gran parte se compone de semillas. Los cereales por lo general son muy ricos en hidratos de carbono, por lo que son muy recomendables como "dieta base".

   La comida para hámsters que se comercializa en las tiendas zoológicas y en los supermercados ¡¡Puaggg!! no está demasiado buena y mis colegas están de acuerdo conmigo. Muchos ingredientes son rechazados. Quien tenga hámsters enanos no llegará a ningún sitio con este tipo de comida porque la mayoría de los componentes son demasiado grandes para esos pequeños hámsters.

   Es mucho más barato y mejor que prepares la mezcla de cereales tu mismo.

   Para nosotros, los hámsters dorados, puede usarse comida para cobayas mezclada con aproximadamente un 20% de comida para periquitos comunes y un 10% de comida para canarios añadiendo pienso para perros como fuente adicional de proteínas y vitaminas.

   Para hámsters enanos la proporción de semillas finas en cualquier caso ha de ser bastante más alta:
  • Para hámsters enanos grises y de Roborowski: aproximadamente un 40% de comida para periquitos comunes, un 40% de comida para canarios, un 10% de copos para perros y un 10% de comida para cobayas.
  • Hámsters enanos chinos: un 30% de comida para periquitos comunes, un 30% de comida para canarios, un 30% de comida para cobayas y un 10% de copos para perros.
   Procura que la comida para cobayas no contenga demasiados ingredientes ricos en grasas. Los cacahuetes y las pipas de girasol nos encantan pero no son buenos para la "línea" ni para nuestro intestino especializado en una dieta pobre en grasas.

   Los cereales pueden complementarse perfectamente con pan seco, pero nunca mohoso, pan sueco y copos de avena. Los pellets son adecuados para la cría. Éstos contienen todos los elementos vitales excepto el agua pero suponen una dieta muy monótona y sólo sirven como complemento vitaminado.

   Las barras para roer (mmm, ñam, ñam) con diferentes gustos son un alimento bueno y al mismo tiempo nos sirven de entretenimiento, aunque son relativamente caras.





Forraje fresco y jugoso

   Para cubrir las necesidades de liquido de aquellos hamsters que no reciban agua hay que ofrecerles alimentos jugosos. Para una dieta óptima en lo que respecta a las vitaminas se nos ha de administrar una gama lo más amplia posible de frutas y verduras.











Apio, remolacha roja, judías, maíz, patatas (¡sin brotes venenosos!) y calabacín. En pequeñas cantidades también se nos puede ofrecer endibias y rapónchigo. La lechuga verde no es demasiado recomendable porque suele estar tratada con pesticidas. También es mejor desistir de darnos verduras flatulentas como cebolla, col y puerros.

   Lava perfectamente toda la verdura y la lechuga con agua tibia y ofrecela después de secarla bien. También recuerda que la comida fresca debe estar a temperatura ambiente, nunca puede estar recién sacada del frigorífico porque nos pondríamos malitos. 





La fruta
   Muy adecuados son las manzanas, las peras y los plátanos y en pequeñas cantidades bayas como frambuesas, fresones o uvas.

   Abstente de ofrecer mucha fruta ácida como los cítricos y kiwis porque los pequeños roedores toleramos muy mal este tipo de fruta, aunque se nos pueden dar pequeños trocidos de naranja o mandarina de vez en cuando..











Proteína animal

  La ingestión complementaria de proteínas es muy importante porque los hámsters no somos herbívoros puros.

   Estudios de campo han demostrado que los hámsters enanos de Roborowski ingieren durante determinadas épocas hasta un 60-80% de alimento animal. En cautividad no es necesario un porcentaje tan elevado de proteínas, pero ello demuestra que muchos supuestos "vegetarianos" también comen "carne".

   Las galletas para perros, huesos para morder y huesos de buey sirven de fuente de proteínas y de posibilidad para roer. También nos encanta y además es aconsejable darnos pequeñas porciones de requesón, yogur o queso blando suave.

   Los gusanos de harina y diversos insectos que se ofrecen como alimento vivo para los animales de terrario son unos bocados exquisitos y una excelente fuente de proteínas (mmmm, gusanitos!!! solo de pensarlo se me hace la boca agua!!!). Este tipo de alimento requiere un mantenimiento, porque los gusanos de haría deben guardarse en lugar fresco y seco y tener cuidado de retirar los gusanitos muertos (evitar a toda costa darle a tu hámster gusanos muertos).

   A las hembras en período de gestación o de lactancia también se les puede dar un poco de carne picada magra de buey y yema de huevo hervida. Hay que vigilar que coman en seguida los insectos y los alimentos que se estropean.





Complementos

   Sobre todo a los hámsters enanos les gusta comer de vez en cuando buen heno. Hay una especie de mazorcas para hámsters que tienen frutas o miel, se cuelgan en los barrotes de la jaula y además de encantarnos porque lo podemos roer, nos alimenta y nos distrae. 

   Para desgastar nuestros dientes y también para comer nos podéis dar ramas de haya, abedul, avellanos y árboles frutales. Es sorprendente cómo nos gustan estos "palitos" (uff, que hambre me está entrando). Por supuesto estas ramas deben haber crecido lejos de los gases de escape de coches, de pesticidas y de un ambiente contaminado. En tal caso también se nos puede ofrecer el follaje o la alfalfa






Vitaminas y minerales en la comida

   Si la dieta es variada no es necesario añadir preparados vitamínicos. Sin embargo aconsejaría espolvorear la comida cada dos o tres días con un complemento de vitaminas, calcio y minerales, o en caso de ser líquida, añadirlo al agua del bebedero, siempre cuidando de no sobrepasar la dosis recomendada. Estas vitaminas se pueden adquirir en las tiendas especializadas de mascotas, procura seguir las instrucciones del prospecto para no pasarte con la dosis.

   Las mezclas vitamínicas utilizadas en la medicina humana en la mayoría de los casos son demasiado concentradas y una sobredosis con frecuencia puede ser peor que una carencia. Además, hay muchas vitaminas que los roedores no necesitamos




   Es casi imposible dar datos exactos acerca de la cantidad "ideal" de comida porque la necesidad de alimento depende de la edad, del tamaño y de las características individuales de cada animal y de la temperatura ambiente. Si por nosotros fuera ... toda la del mundo, porque nos encanta almacenar y almacenar comida. Pero una dieta correcta con pocos ingredientes grasos no hará engordar a tu hámster.


   Un método razonable, que los humanos suelen poner en práctica, es el de administrar una cantidad fija de comida (cereales y forraje fresco) de tal forma que al día siguiente sólo sobre un resto muy pequeño. En cualquier caso tendrás que observar si tus hámsters entierran una parte de la comida o la esconden en algún almacén. Al cabo de poco tiempo habrás descubierto cuánta comida necesita su hámster.



   Al igual que cualquier ser vivo, los hámsters tenemos nuestras preferencias -a algunos nos encanta lo que otros rechazan totalmente-.




El agua para beber

   En las estepas y los desiertos de Asia, el lugar de nuestro origen, hay muy pocas posibilidades de beber agua, por lo que cubrimos nuestras necesidades de liquido a través del forraje fresco. Sin embargo, hay muchos "amigos de los animales" que afirman que es un tormento si no se nos ofrece agua. Piensan desde el punto de vista del ser humano que no podemos sobrevivir sin agua para beber.
   Incluso hembras gestantes o en período de lactancia pueden criar sin ningún tipo de problema a sus crías sin disponer de agua para beber. Incluso durante estos períodos es posible cubrir sus necesidades mayores de líquido mediante el suministro de (suficiente) comida jugosa (fruta y verdura).
   A quien para su propia tranquilidad no quiera prescindir del bebedero de agua le aconsejo utilizar -igual que para el uso humano- únicamente agua hervida o filtrada porque el agua del grifo en general contiene mucho cloro y metales pesados.



ACONSEJABLESNO ACONSEJABLES
Verduras:
Guisantes frescos con su vaina, las puntas de los nabos, lechuga, achicoria, berros, pepino, hinojo, remolacha roja, judías, maíz, patatas (¡sin brotes venenosos!), calabacín tomates.
En pequeñas cantidades también se nos puede ofrecer endibias, rapónchigo y zanahoria.
Zanahoria:
Si se abusa de ella puede ocasionar trastornos en el hígado del animal.
Frutas:
Manzanas, melocotones, peras, albaricoques, ciruelas, plátanos.
En pequeñas cantidades: Mandarinas, uvas, fresas, fresones y cerezas.
Frutas secas: Avellanas, nueces, cacahuetes, castañas, almendras y bellotas, todas ellas en crudo, sin tostar ni salar.
Remolacha:
Este alimento contiene azúcar en grandes cantidades, por lo que no es recomendable abusar de él.
Semillas:
Avena, cebada, trigo, soja y girasol.
Hierbas:
Trébol fresco.
Chocolate:
A estos roedores les gusta mucho; sin embargo, puede ocasionarles alteraciones en el intestino.
Proteína animal:
Carne picada magra de buey, yema de huevo hervida, gusanos de harina, pequeñas porciones de requesón, yogur o queso blando suave.
Pan:
Fresco y tostado, bizcochos y galletas ralladas.
Líquidos:
Agua, zumos de frutas mezclados con un poco de agua y leche.




TRANSPORTE


Por primera vez


   Si has acudido a una tienda de mascotas para adquirir a tu hámster, lo más seguro es que en la tienda te faciliten una pequeña caja de cartón. Estás cajitas no tienen nada que hacer frente a nuestros poderosos incisivos y dado que nos encanta roer, no tardaremos mucho en abrirnos paso a través de ella y ver donde nos llevan.

   Si por el contrario, te lo regala alguien, seguro que se utiliza la socorrida caja de zapatos (también de cartón), con la que sucederá lo mismo que en el ejemplo anterior, aún en caso de trasyectos cortos.

   Así que si no quieres que tu nueva mascotita se pierda, deberías utilizar para su transporte una jaula pequeña o una caja de madera con barrotes en uno de los lados. También venden en las tiendas especializadas, unas pequeñas peceras transparentes, con una tapadera en su parte superior perforada para favorecer la ventilación. Estas no deben utilizarse nunca como alojamiento, solo es para desplazarnos en trayectos cortos.



Al veterinario


   Como en el caso anterior, la visita al veterinario (si la consulta de éste no está muy lejos), se puede realizar en una pequeña jaula, caja de madera con barrotes laterales o las peceras pequeñas que se utilizan como terrarios.

   Para que estemos más cómodos y no nos asustemos por el traslado, puedes introducir en el fondo un poco de lecho de la jaula y unas semillas. Dado que los hámsters nos regimos principalmente por el oído y el olfato, el olor familiar hará que nos sintamos más tranquilos, sobre todo si estamos enfermitos y nos despiertan en nuestras horas de descanso. En este caso, el análisis del lecho de la jaula le será también de gran utilidad al especialista para elaborar el diagnóstico.



De vacaciones


   Si se trata de un viaje en coche, no hay mucho problema por llevar a tu hámster. Tan sólo debes tomar algunas precauciones importantes y tener en cuenta lo siguiente:

   Debes llevar la jaula en la que el hámster vive. Si tienes espacio libre para la jaula en uno de los asientos posteriores, debes colocarla allí, preferentemente dentro de una caja de cartón fuerte, cuyas paredes laterales sean algo más altas que la propia jaula. Estas paredes protegen del sol y hacen que no haya tanta claridad dentro de la jaula. No obstante, no se debe cerrar la tapa de la caja, pues si se hace, el hámstercillo podría no recibir el aire suficiente y, además, se acumularía el calor. Lo mejor es colocar unas pequeñas persianas parasol en las ventanillas laterales traseras, que retendrán tanto la luz como el calor.

   Los inconvenientes del asiento trasero estriban en que al tomar las curvas hay mucha presión lateral, de modo que la jaula o la casita-dormitorio en su interior pueden deslizarse de un lado a otro. Por ello, es aconsejable sujetar la jaula y fijar la casita-dormitorio en el interior de la misma con cinta adhesiva.

   Los asientos suelen tener también cierta pendiente hacia atrás, por lo que la cama y el pienso no tardarían en deslizarse. Para evitar esto, puedes poner un cojín debajo de la jaula ya atada, a fin de que su suelo quede nivelado. Ambas cosas contribuyen mucho a que el hámster se encuentre cómodo.

   Si tu coche es lo bastante grande y la jaula cabe en el suelo detrás de los asientos delanteros, éste será el mejor sitio, ya que es plano, el sol apenas lo toca y la presión lateral en las curvas es menor. Sin embargo, también para este lugar has de tomar todas las precauciones que te he dicho más arriba.

   Es poco recomendable mantener la jaula con el hámster en el regazo; a lo sumo se puede hacer en trayectos cortos. Sufriríamos más vaivenes y molestias(¡¡aysss, que mareo!!), ya que incluso para un pasajero muy quieto puede convertirse en un suplicio el tener que estar continuamente inmóvil.

   Si te tomas un descanso o intercalas en tu viaje la visita a alguna ciudad, deja al hámster en su sitio dentro del coche, pues está necesitado de tranquilidad (de veras, no nos lleves a dar una vueltecita). Únicamente, debes procurar que todo el coche esté aparcado a la sombra y que las ventanillas queden algo abiertas para que pueda entrar aire fresco y salir el calor. En las ciudades es mejor meterse en un aparcamiento cerrado, ya que ese será el lugar más fresco. Si aparcas en la calle, presta atención a la posición del sol; de otro modo podría ocurrir que al poco rato el coche ya no se encontrara a la sombra sino a pleno sol, lo que para nosotros los hamstercillos significaría la muerte por un choque térmico.

   El viaje en tren con un hámster suele ser menos problemático. Tanto la jaula como la casita-dormitorio están mucho más seguras en el compartimento y apenas pueden deslizarse de un lado a otro. La temperatura en el interior del compartimento también permanece más constante, si bien a veces hay corrientes de aire. Lo mejor, si se viaja en tren, es llevarnos en una caja de transporte de madera, de las que hay varios modelos en el comercio. Nos solemos acostumbrar a tiempo a entrar en la caja (que suele tener una abertura lateral que se puede cerrar), utilizándola como casita-dormitorio durante un tiempo antes de emprender el viaje. Si además la jaula que te llevas es plegable, no te estorbará ni tu mascota ni su equipo.

   Si quieres llevarnos en un viaje en avión, oficialmente es muy difícil y además es caro. Únicamente podríamos viajar en un compartimento especial para animales y en la jaula de transporte prescrita por la compañía aérea. De otro modo, tan sólo te quedaría la opción no oficial: llevarlo como equipaje de mano dentro de una bolsa.

   Si es un viaje al extranjero y te quieres llevar a tu hámster, se añaden otros problemas. En la mayoría de casos no está permitido entrar animales o tan sólo con un certificado veterinario oficial e, incluso, tal vez habiendo recibido las vacunas preventivas. Si de verdad deseas llevarte contigo a tu hamstercillo a tu lugar de vacaciones en el extranjero, infórmate a tiempo en el consulado pertinente. Ciertas vacunaciones se han de llevar a acabo algún tiempo antes de emprender el viaje y los papeles necesarios tampoco se consiguen de hoy para mañana.

   Dadas estas difíciles circunstancias, quizá sea mejor, tanto para ti, como para tu mascota, dejarlo al cuidado de alguna persona de confianza.



Dejarnos al cuidado de alguien
   Si tienes parientes, conocidos o vecinos de los que te puedas fiar y que puedan ir a tu casa cada dos o tres días para cuidar de tu hámster, lo mejor para él sería dejarlo en casa durante tus vacaciones. Eso es mucho mejor que toda la excitación del viaje. Facilítale el trabajo a la persona que ha de cuidarle, dejando suficiente cantidad de relleno para la jaula y de comida para todo el tiempo que dure tu ausencia.

   Si no encuentras a nadie que vaya a tu vivienda para ocuparse de tu hámster, cabe que alguien se lo lleve a su propia casa. Puedes hablar asimismo con tus parientes, conocidos o vecinos, pero también con otros propietarios de un hámster. Entonces tal vez, podrías ocuparte tu del hámster de ellos cuando vayan de vacaciones. Tampoco en este caso debes olvidarte adquirir suficiente comida y relleno para la cama y entregárselo, así como también un comedero y bebedero suplementario por si los primeros se rompen.

   Si en tu círculo familiar o de amistades no encuentras a nadie que quiera ocuparse de tu mascota o de quien tu te puedas fiar que va a tratarle bien, siempre te queda la posibilidad de llevarle a una tienda de animales de confianza o a una residencia que se ocupen de tu animalito durante tus vacaciones, con el pago de una cuota. No obstante, justo en la época de vacaciones las plazas en estas residencias son escasas, de manera que cuanto antes inscribas a tu mascota en ese lugar, mejor. Asegúrate antes de hacerlo que va a estar bien acomodado y atendido. Seguramente podrás confiar en el dueño de tu tienda de animales, de la que tal vez seas cliente asiduo o incluso donde hayas comprado tu hamstercillo. Además en este caso, tu mascota conocerá la comida y el material para la cama porque es el que siempre compras. En el caso de las residencias de animales es preferible que compares y mires si están limpias y las llevan de forma fiable. Desgraciadamente existen ejemplos negativos donde no nos tratan ni mínimamente bien a los animales.

   Como última observación, si sólo te vas a ausentar dos o tres días, puedes dejar a tu mascota con la jaula limpia y suficiente agua y comida. No nos pasará nada en ese período, si tenemos agua y alimentos, eso sí, tu mascota te echará de menos y esperará impaciente tu regreso.




REPRODUCCIÓN

Antes de nada ...


   Si ya tienes cierta experiencia con el mantenimiento de un solo de nosotros y tienes ganas de probar con una parejita, pon atención a los siguientes consejillos.

   Antes de emprender la cría en tu casa deberás pensárselo muy bien, ya que no es como si, en lugar de cuidar un solo hámster, cuidases dos. Los bebés no se harán esperar mucho, ya que el nosotros los hámsters dorados somos los animales que tienen el período de gestación más corto -de 16 a 18 días-, y con una camada de 6 a 15 pequeños -de los que no obstante criamos a lo sumo 8-. Somos uno de los mamíferos más fértiles, ¡y criamos de siete a ocho veces al año! Todo eso deberías tenerlo en cuenta, pues no se tienen tantos parientes y conocidos que deseen poseer un joven hámster. Es decir que, por lo menos, te hará falta que el dueño de una tienda de animales esté dispuesto a quedarse con las crías, ya que te debería importar más el bienestar de los animalitos que el mero hecho de quitártelos de encima. De lo contrario, pueden caer en manos de comerciantes que los vendan a los laboratorios de experimentación. Por lo tanto, es mejor que solo les hagas críar cuando puedas responsabilizarte de ello, única y exclusivamente cuando hayas puesto en claro esta cuestión de conciencia y las consecuencias prácticas que se derivan de ello, podrás comenzar la cría. Mucho humanos, dejándose llevar por la ilusión, han permitido que sus mascotas criaran y luego no ha sabido que hacer con los bebés. Este es un acto de irresponsabilidad, pues o bien hay que acoger a las crías pequeñas, o por el contrario hay que donarlas a personas que las quieran y que sean capaces de cuidarlas.

   El deseo de criar hámsters dorados suele originarse por el interés en conocer nuestras actitudes y comportamiento durante el cortejo, el apareamiento y la cría de los pequeñuelos, vamos, su vida familiar. ¡Es tan divertido ver cómo los torpones cachorros corretean y luchan unos con otros! A su corta edad, siempre os hacen reír o sonreír con sus juegos.

   Los hámsters dorados ya existimos en numerosas variedades cromáticas. Así pues, también podrías tener deseos de criar un determinado color y aprender algo sobre sus factores genéticos. Eso puede estudiarse en el hámster dorado, con su rápida sucesión de nacimientos.

   Si le has echado el ojo a una pareja de color normal o a una pía o manchada, necesitarás cuatro jaulas, y todos los accesorios también por cuadruplicado. En el caso de estos hámsters, casi siempre muy agresivos, resulta casi imposible que la pareja conviva continuamente. Aunque mantengas alojados juntos dos hermanos de camada, a la larga no suele dar resultado. Es seguro que habrá peleas, en las que cabe esperar graves lesiones para el macho y, a menudo, incluso la muerte. Y, puesto que los jóvenes son sexualmente maduros a las cuatro semanas, se tendrán que separar los machos de las hembras a fin de evitar una preñez prematura. Además, también comienzan serias divergencias entre ellos. Es improbable que puedas entregar los cachorros directamente de la jaula de cría; por eso necesitas, como mínimo, un equipamiento cuádruple. Por fortuna, un grupo de jóvenes hembras -o jóvenes machos- de la misma camada suelen poder convivir durante algún tiempo más.

   Con los hámsters "siameses" (blancos, con el hocico, los bordes de las orejas y las patas oscuros) y los de color crema lo tendrás más fácil. Estas variedades de color son los animales ideales para todo aquel que quiera conocer la cría de hámsters dorados, pues han perdido casi completamente su agresividad. Por ello es posible hacer convivir continuamente una pareja, siempre que estén acostumbrados el uno al otro desde pequeños o sean hermanos de camada. Ello también se puede conseguir poniendo a una hembra que esté en celo en la jaula del macho; posiblemente en la mayoría de casos se podrá dejar con él.

   Para estas variedades de color suele ser suficiente con una o dos jaulas, de manera que precisará menos espacio para su cría de hámsters. Pero lo más bonito es que en este caso puede observar de verdad la vida familiar, y no sólo durante los pocos días entre la salida del nido de las crías y su independización. En muchos casos, el padre participa también en el cuidado de los pequeños, por ejemplo, devolviendo al nido las crías que se han caído de él, dándoles calor o alimentándolas. Y todo transcurre en completa armonía. Tan sólo se deberán separar las jóvenes hembras antes de que cumplan las cuatro semanas, a fin de que ni el padre ni sus hermanos las cubran, de lo contrario no tardarías en tener tu casa con superpoblación.

No obstante, es importante recordar que los hámsters dorados somos solitarios por naturaleza y que no nos gusta convivir con nuestros congéneres. En libertad, vivimos toda nuestra vida sólos y únicamente nos juntamos con nuestros iguales para aparearnos. En cautividad, los humanos no deben alterar esta conducta y lo más aconsejable es que vivamos separados y sólo nos juntemos para aparearnos. Después del apareamiento se nos debe separar de nuevo para evitar que la hembra nos muerda (uff!! y es que la mujercitas tienen un genio ...). En resumen, excepto en los casos del hámster "siames" o crema que sean hermanos o siempre hayan vivido juntos, se nos debe mantener separados de la hembra.

Es un poco injusto ya que la naturaleza nos ha hecho así y sólo actuamos como progenitores, pero nunca como papás. ¡En fin ... así es la vida!.

   Hay que meditar muy bien antes de emprender la cría de hámsters con la finalidad de ganar dinero. Ten en cuenta que es una tarea muy laboriosa; necesitamos cuidados, tanto los domingos como los días festivos. No podrá haber vacaciones, a no ser que dispongas de una persona con práctica y fiable que te sustituya. La cría de hámsters en plan profesional únicamente puede tener éxito si encuentras un número importante de clientes que deseen adquirir un hámster. 




El canibalismo después del parto


Seguro que habéis tenido la experiencia de una mamá que se comió a sus crías o que alguien os contó que los hámsters somos animales caníbales, pero esto no es del todo cierto ya que nuestro instinto natural nos lo indica y la mayoría de las veces suele estar provocado por un error humano.


La causa más común de que una mami se coma a sus pequeños es porque es demasiado joven para tener bebés y no puede producir la suficiente leche ni tiene proteínas suficientes para
sacarlos adelante, así que, como en la naturaleza nada se desperdicia, se los come para conseguir esas proteínas y que en futuros partos los pueda criar adecuadamente a sus bebés. Otras veces, los pequeñines mueren porque la madre no los sabe atender. Por lo tanto, se debe procurar que una hamstercilla no se quede embarazada antes de los dos meses.

Otra causa es que la hembra detecte cualquier peligro. No tiene por que ser un peligro real, pero si se la molesta, ella lo puede interpretar como un peligro. Imagina que eres una hamstercilla. Tu no sabes que estás protegida en tu jaula y que tu cuidador no va a atacar a tus bebés. Sólo sabes que tienes que protegerlos como sea y si no puedes salvarlos, al menos intentas salvarte tu para poder seguir criando otras camadas. Nosotros sabemos que nuestros bebés no saldrían adelante sin su mamá, así que intentamos que no sufran. Por eso hay que procurar molestarla lo menos posible durante todo el período de embarazo, parto y crianza. Que esté tranquila y sin intrusiones es muy importante.

Otro motivo es que las crías tengan un olor diferente. Nosotros somos prácticamente ciegos y nos guiamos por el oído y el olfato. Si una hembra detecta un olor diferente en una de las crías, pensará que es un intruso que ha venido a atacar a sus pequeños. La rechazará o la atacará y matará para proteger a las demás. Por eso no se deben coger a las crías hasta pasados al menos quince días de su nacimiento. Si necesitases cogerlas, utiliza unos guantes de latex.

Si falta espacio o comida, la hembra considerará que no podrá sacar adelante a todos sus bebés, así que mata a las más débiles para que las más fuertes sobrevivan. Ella no sabe que dispone de toda la comida y espacio que quiera porque su cuidador se lo dará. Ella piensa que lo que tiene es de lo que dispone y trata de adaptarse. Por eso es importante que tengan mucho espacio y comida.

También si alguna cría está enferma, su madre sabe que no podrá salir adelante sola después de destetarla. Los hamstercillos siempre actuamos como si viviéramos sólos en el campo y no sabemos que tenemos un cuidador que se ocuparía de esa cría que no puede andar o que no puede comer sóla. La mamá piensa que será presa fácil para cualquier depredador y para que no sufra y poder dar más alimento a sus bebés sanos, la mata. Si naciese muerta, también se la come para mantener el nido limpio y evitar las infecciones.

En general, hay que tener mucho cuidado en no molestar a la mamá, no tocar a las crías y darle toda la comida y espacio posible. También es bueno darle a la hembra galletas para perro, carne magra de buey, yema de huevo cocido y/o batido de soja, como dosis adicional de proteínas y que pueda generar suficiente leche para los pequeños.

Os ruego que no nos miréis como monstruos caníbales. Esta conducta es sólo por supervivencia y no sabemos que no necesitamos hacerlo porque nuestro cuidador resolverá nuestros problemas, nosotros simplemente seguimos nuestro instinto natural como si estuviéramos en libertad. 



El encuentro


   Como ya he mencionado antes, no se pueden tener juntos macho y hembra en la misma jaula. Ello únicamente es posible en el hámster enano y en algunas variedades de color del hámster dorado (crema y siamés). Por eso, la pareja sólo se debe reunirse por breve tiempo y bajo vigilancia, a efectos del apareamiento, pudiendo seguirse diversos métodos. (Joer, no hay intimidad ni pa ....).

   En primer lugar se puede reunir la pareja en la denominada "jaula de apareamiento" o a la hembra en la jaula del macho cuando la hembra está en celo. Se puede decir cuando una hembra está en celo por los signos externos. Cada cuatro o cinco días, aparece en la abertura de su vagina un líquido blanco, opaco y mucoso que expulsa totalmente al final del ciclo. El período receptivo es al principio del ciclo, o sea cuando no hay este flujo. La secreción señala la mañana del segundo día de ciclo. La receptividad sexual comienza la tarde del primer día y termina en la mañana del segundo, aunque la procreación está limitada al período vital del óvulo, de modo que el tiempo de fertilización es inferior al de receptividad. En este tiempo, las hembras se muestran mucho más activas y duplican las revoluciones normales que ejecutan en la rueda.

   Si se utiliza la jaula de apareamiento, hay que meter al chico en ella unas horas antes, bien a primeras horas de la tarde o bien por la mañana. De esta manera tiene tiempo de familiarizarse con la jaula, con lo que estará más seguro de sí mismo que si se mete en ella al mismo tiempo que a la chica. Por el contrario, a ésta no le perjudica si no se siente tan familiarizada con su entorno. Si no está en celo, cosa que habrá que comprobar, siempre estará dispuesta a atacar y echar al chico.

   Ya que la mayor parte de nuestras actividades y costumbres naturales tienen lugar en la oscuridad, debes colocar a la hembra en la jaula del macho al atardecer. No metas a un macho en la jaula de una hembra, porque ésta es demasiado posesiva respecto a su territorio y puede hacerle daño, incluso estando en condiciones receptivas. No la toques al cambiarla de jaula, porque el olor humano puede causar problemas a la parejita. Trasládala con ayuda de un recipiente como una jarra o una caja.

   Si la hembra no es receptiva, lo morderá y entonces debes separarlos inmediatamente, devolviendo a cada uno a su propia jaula. Volviéndolos a reunir repetidas veces a lo largo de los siguientes días puede conseguirse el apareamiento, pues la hembra está en celo cada 4 a 7 días durante un día y aceptará el cortejo del macho. Una vez consumado el apareamiento, tienes que separarlos inmediatamente, ya que la hembra puede volverse enseguida otra vez agresiva y, por lo tanto, peligrosa para el macho. Esto rige sobre todo para los hámsters manchados o píos, los de color original o silvestre, así como para otros animales ariscos, que se dan en casi todas las variedades cromáticas.

   En el caso variedades de color menos agresivos puedes meter a la hembra sin más en la jaula del macho. Si bien también se tiene que sacar cuando no está dispuesta a aparearse, no reacciona con tanta agresividad al fuerte olor de su pareja. Sin embargo, incluso en este caso es recomendable reunirlos sólo bajo vigilancia.

   Cuando se trata de animales sumamente pacíficos, puedes hacer como he dicho antes. Si una hembra se ha mostrado receptiva y continúa teniendo buen talante respecto al macho, se pueden dejar juntos hasta que veas, por el perímetro abdominal (tripita) y el comportamiento de la hembra, que está preñada. En tal caso a veces no soporta al macho cerca de sí cuando empieza a construir el nido para su futuros bebés. (Aissssss, mujeres, como se ponen de histéricas a la mínima, en cuanto uno descoloca un par de cosas ...).

   Sin embargo, también puede ser como en el caso de los hámsters de tipo "siamés" y los de color beige o crema, incluso si los miembros de la pareja no han sido criados juntos desde cachorros, que se puedan acostumbrar posteriormente el uno al otro. Para ello, puedes aprovechar, al igual que en las demás variedades cromáticas, el período de celo, durante el cual la hembra será más bonachona. Después los puedes dejar juntos sin más, siempre que la jaula sea suficientemente grande. Es preferible que metas en la misma dos cajas-nido, pues en ocasiones o por cierto tiempo también les gusta dormir separados (compréndelo, hasta que cojan confianza, necesitan algo de intimidad).

   Las razas pacíficas de hámster dorado están indicadas asimismo para su cría en clanes o familias. Para ello se puede empezar con un grupo de hermanos, a ser posible con más hembras que machos. Se les pueden dejar siempre juntos, dando por descontado que dispongan de un recinto suficientemente grande y de un número adecuado de casitas-dormitorio.

   Si lo que quieres es criar específicamente determinadas variedades de color o experimentar con la cría cromática, no podrás emplear este método de cría en grupo, ya que casi no le sería posible controlar quién se aparea con quién. Por eso deberás llevar a cabo uno de los métodos descritos para la cría por parejas. únicamente de esta manera tendrías la posibilidad de llevar un registro de cría exacto, cosa que es imprescindible si deseas criar determinadas características o colores. Sin este registro no tardarías en no poder abarcar el proceso hereditario de cada uno de los hamstercillos.



Como se llega al apareamiento


   Los hámsters dorados somos animales solitarios, que preferimos que se nos deje tranquilos. Este comportamiento se ha de invertir con vistas a la conservación de nuestra especie, o sea, para la reunión de los sexos. Como mínimo uno de los integrantes de la pareja ha de tener un constante interés por reunirse con el otro ya que, de lo contrario, eso no ocurriría casi nunca. Y este integrante, al igual que en la mayoría de animales, es el macho. Por experiencia e instinto sabemos cuando podemos acercarnos a una hembra y cuando no. Si un machito (aunque tenga tan buena planta como yo) se acerca demasiado a una hembrita que no está en celo, recibirá "bofetones" y mordiscos, e incluso arriesgará su vida.

   La naturaleza lo ha previsto todo y no es necesario llegar a tales extremos. La hembra marca su territorio, su madriguera y sus senderos con una secreción de sus genitales. Los aprieta fuertemente contra el suelo, dejando tras de sí una marca odorífera, la cual nos indica a los machos si vale la pena correr detrás de la hembra o no. Esta secreción huele de modo distinto según la hembra está en celo o no lo está. Cuanto más próximo esté el macho, tanto mayor será la frecuencia con que la hembra realice el marcaje. En la naturaleza un macho, a la vista de una hembra que no está en celo, seguirá su camino, (... vamos, que no la haremos ni caso), pero en una jaula pequeña no podríamos marcharnos, ni pasar de largo, por lo que seríamos atacados, heridos o, incluso, una hembra podría llegar a matar a un macho por esta causa.

   Si las marcas odoríferas le señalan al chico la existencia de una chica receptiva, ya no tiene precaución alguna, corre detrás de ella, le da empujoncitos y la olisquea. Al principio la chica huye un corto trecho, pero se detiene rápidamente y espera a su chico. Entonces adoptan la posición del oso -se yerguen-: uno frente al otro, como si fueran a combatir, pero empiezan a lamerse y a rascarse mutuamente. Ella le da un golpecito con su nariz en el flanco y él le da un empujoncito en sus cuartos traseros. A continuación vuelven a correr un poco, cosa que da la impresión de que es el macho quien persigue a la hembra. Ambos se revuelcan repetidas veces, olisqueándose y lamiéndose mutuamente de cabeza a pies y, sobre todo, en los genitales.

   Tras varias repeticiones de este preludio amoroso la hembra cae en lo que se denomina "rigidez de apareamiento", permaneciendo muy tiesa con el trasero levantado. Entonces el macho la puede montar y llevar a cabo la cópula, que sólo dura unos cuantos segundos. A continuación se lamen a sí mismos y mutuamente los genitales. Después de nuevas y breves persecuciones, se aparean varias veces más. (Ayssssss, el amorrrrr!!!!)

   El celo de la hembra únicamente dura un día, así que los machos, no tardamos en ser arrancados de la hermosa unión de las caricias y lametones mutuos. La mayoría de veces, al día siguiente la hembra ya vuelve a ser tan arisca o agresiva como siempre. (Con las excepciones que he citado anteriormente que se dan según las variedades cromáticas).

   Un buen consejo es quitar toda la comida de la jaula del macho antes de instalar a la hembra, que podría pasar mucho tiempo llenando sus abazones y no mostrar interés por el macho (que glotona!!). Aprovecha la copulación para limpiar la jaula de la hembra, porque en los 16 días siguientes ésta debe estar totalmente tranquila (excepto cuando le cambies la comida y el agua, y limpies la zona donde defeca). El estrés durante el embarazo podría acarrear problemas para la camada e incluso inducir al aborto.



El embarazo y lo que se debe tener en cuenta


   Nuestras mujercitas cuando están preñadas muestran un carácter bastante cambiado. Busca, revuelve y reúne material para el nido. Ello es comprensible, ya que quiere crear un lugar seguro y cálido para los bebés que espera. No tiene mucho tiempo, pues a los 16 ó 18 días de apareamiento vienen al mundo los pequeñuelos.

   En este momento la hembra se vuelve muy precavida y sensible. El lugar elegido para el nido le ha de parecer absolutamente seguro ya que, de lo contrario, prefiere mudarse. En su hábitat natural una hembra reaccionaría de este modo, pero en una jaula está limitada a un espacio restringido y a una sola caja-nido. De manera que todavía necesita más esta sensación de seguridad. Esta seguridad se le puede transmitir si tu o alguien de tu familia que aún le inspire más confianza a la hembra, se ocupa de su alimentación y de los demás cuidados. Tienes que hablarla con voz suave y cariñosa, alejando de ella todos los ruidos y olores que la molesten y le sean extraños. De manera que ahora es mejor que no se le enseñe a los amigos del colegio qué nido tan estupendo y blando ha hecho la futura mamá, ni lo gorda que ya se ha puesto. Eso podría causarle intranquilidad, de modo que podría abandonar a las crías sin prestarles atención o, incluso, comérselas. Si hiciese eso, no pienses que es una "mala madre", como a menudo se dice de ellas, sino una madre totalmente insegura, que no ha podido hallar un lugar fiable para sus niñitos.

   Otra causa del éxito o fracaso de la cría radica en la alimentación de la hembrita embarazada, que durante este período necesita una nutrición variada y rica en proteínas. Esto se comprende por diversas razones: las crías crecen en sus entrañas y, como sabemos, se suele tratar de un número bastante elevado. El cuerpo de la hembra ha de prepararse asimismo para la producción de leche, para lo que ya durante su gestación precisa cada día de muchos alimentos ricos en proteínas -hasta un 30 % de la ingesta total-. Y, finalmente, también la hembra necesitará muchas proteínas, pues ella misma estará creciendo aún, si se queda preñada a los dos meses de edad. Las hembras de hámster dorado incluso pueden quedar preñadas a la edad de un mes, por lo que no es de extrañar que con frecuencia no crían a sus pequeños, sino que se los comen.

   Dale a la hembra gran cantidad y variedad de materiales para el nido, y hazlo ya al comienzo del período de gestación. Si puede ocuparse con los materiales para su nido ya se prepara desde el primer momento para la maternidad, y en tal caso la cría de los pequeños suele transcurrir sin problemas.



Caja-nido y construcción del nido


   Nosotros los hámsters dorados preferimos construir nuestros nidos en el interior de una casita. Puede tratarse de una simple casita-dormitorio, de las que pueden adquirirse en diferentes modelos en los comercios del ramo. Para la hembra sólo tiene importancia que sus crías se encuentren protegidas y cálidas.

   Las casitas de madera para la cría de los cachorros, preferiblemente de tablas de pino o abeto, han demostrado ser muy prácticas. Las fabricadas a base de tableros de contrachapado o conglomerado pueden desprender vapores de cola. Además, al igual que las casitas de plástico que se encuentran en los comercios, pueden originar humedades debidas a la transpiración de sus inquilinos, y con ello frío en el interior del nido. Si bien se pueden utilizar para un animal solo o para una pareja, no sirven cuando se añade una camada de ocho crías.

   También es importante que el nido de madera tenga un techo que se pueda abrir o quitar. De esta manera el podrás mirar el interior del nido sin dificultades y sin causar problemas de envergadura. La entrada lateral de una caja-nido debe llegar hasta el suelo y no, como en muchas casitas-dormitorio, estar simplemente recortado en la pared. De esta manera a los jóvenes que se han caído del nido les resultará más fácil volver a entrar en él.

   Como simple casita-dormitorio son mejores las que carecen de fondo. Así, el hamstercillo sólo tiene encima de su cabeza cuatro paredes y un techo. Los alimentos húmedos y que pueden estropearse se encontrarán de esta manera sobre el suelo de plástico de la jaula y no pueden causar daños hasta que los quites. De otro modo, si la casita-dormitorio tiene un fondo de madera, éste puede humedecerse y enmohecerse a la larga con tales alimentos. Por el contrario, la caja-nido para la camada sí que es aconsejable que tenga una plancha de madera como fondo. Así se encuentran más abrigaditos los bebés que sobre el suelo de plástico de la jaula. Y la madre no suele llevar al nido comida que pueda estropearse.

   Aunque no disponga de casita, nuestras mujercitas saben cómo solucionar el problema. En tal caso, la hembra construye su nido en un rincón de la jaula -utilizando heno, paja y otros materiales- y escogerá preferiblemente el más oscuro, o sea, el rincón apartado de la luz. En el exterior el nido se compone de material grueso; el interior lo tapiza con suaves fibras o con celulosa hasta formar una cavidad. Los materiales más gruesos los lleva entre sus dientes al nido, mientras que los más finos y suaves los transporta dentro de sus abazones. Muchos de ellos los deshace con sus dientes o los roe hasta dejarlos blandos. En cualquier caso, la futura mamá necesita grandes cantidades de material para su nido, ya que quiere que sus crías estén en un lugar cálido y blandito.

   Si sabes aproximadamente el día en que deben nacer los pequeñines, es mejor que ya no toques el nido desde dos días antes. De lo contrario, tu olor en su interior podría intranquilizar a la hembra y hacer que se comiese a las crías. Ha de conservarse el olor peculiar del nido. Durante los 6 a 10 días siguientes deberás evitar toda clase de molestias en el mismo. Sólo si ya sabes que la hembra es una madre de confianza, se podrá mirar antes al interior del nido.



Parto y crianza


   A veces la hembra de hámster dorado está bastante nerviosa poco antes del nacimiento de las crías. Mete y saca materiales del nido, y escarba y rasca, como si quisiera dejarlo todo aún más confortable para sus pequeños. En este período es muy sensible y a menudo se toma las molestias de manera trágica. Por más que sientas curiosidad por conocer a la camada, no mires continuamente dentro del nido. Díselo también al resto de la familia, pues de otro modo podría ser que no viesen ningún pequeño, si la hembra se los come. Si ahora, poco antes del parto, la hembra oye otras voces que aquéllas a las que está acostumbrada o huele olores extraños, no sentirá la seguridad necesaria. El carácter tan diferente que muestra la hembra le es innato y le sirve para la conservación de la especie. Si hasta ahora siempre te ha saludado alegremente y le ha gustado que la acariciases, tal vez te extrañará si ella te resopla. No te lo tomes a mal y retírate, pues ella tan sólo teme seriamente por sus crías. En su hábitat natural se mudaría a otra madriguera, llevando a las crías en sus abazones, si se considerase en peligro.

   El parto suele tener lugar a últimas horas de la tarde y no suele tardar más de media hora. Los pequeños nacen con tales intervalos que la madre puede ocupares de cada uno por separado. La hembra pare a la cría en posición agachada e inmediatamente rasga con los dientes la membrana amniótica, que devora. Enseguida libera al recién nacido, ya que de otro modo éste no tardaría en asfixiarse. El cordón umbilical se rompe o es cortado con los dientes por la madre, la cual lame a la cría para secar el líquido amniótico -sobre todo alrededor de la boquita-, a fin de que no lo trague y se ahogue cuando respire por primera vez. Los lametones también tienen la finalidad de estimular la circulación del recién nacido. Apenas ha finalizado sus cuidado para con la primera cría, viene al mundo la segunda. Finalmente, la madre se come la placenta. Esto es importante, ya que sus hormonas ponen en marcha la secreción láctea.

   Tras un parto normal todo queda limpio y seco: el nido, las crías y la madre. Los diminutos y rosaditos hamstercillos se han asegurado cada uno rápidamente un pezón, chupando con fuerza. Y la hembra tiene suficientes tetillas, ya que estás dispuestas en dos hileras de 7 a 11 cada una. Al principio, las crías están tumbadas de espaldas debajo o junto a la madre, pero eso cambia cuando cumplen una semana. Entonces, al mamar, se agachan con el vientre pegado al suelo mientras que la madre se coloca de pie sobre sus cuatro patas encima de ellas. Si la hembra tiene muy pocas crías, a veces también se sienta erguida cuando las amamanta.

   La madre lame una y otra vez a sus crías, puesto que al hacerlo estimula su metabolismo, que aún no es autónomo. También lame y se come las excreciones; así las crías y el nido permanecen limpios.

   Cuando las crías emiten sus agudos silbidos, la hembra reacciona enseguida y sabe interpretar exactamente las diferencias de tono. Se dice que algunos de los sonidos que emiten las crías se hallan en la frecuencia ultrasónica, de manera que un humano como tu tampoco los podría escuchar. Las crías que han quedado colgadas del pezón cuando la madre ha salido del nido y se han caído fuera del mismo, emiten unos sonidos de desamparo que hacen que la madre les devuelva rápidamente. A los 8 días de edad ya encuentran solas el camino de regreso.

   Se puede ayudar a la madre lactante a formar la suficiente cantidad de leche dándole una alimentación completa y rica en proteínas. Una razón para el canibalismo es una alimentación pobre en proteínas durante el embarazo y la lactancia. Sobre todo las hembras jóvenes que quedaron preñadas justo después de haber alcanzado la madurez sexual, suelen comerse a sus crías. Por un lado todavía no tienen la suficiente secreción láctea, lo que se debe a su propio desarrollo aún no finalizado y, por otro, ello se debe asimismo a un déficit proteínico. La hembra, que aún es demasiado joven, necesita las proteínas para ella misma.

   A los 5-7 días, la madre ya les lleva el primer alimento sólido a nido. Sería imposible alimentar al crecido número de cachorros, con su rápido desarrollo, sólo de leche. Por suerte para la madre, la lactancia sólo dura 15-21 días. A menudo vuelve a estar embarazada, y en tal caso saca a sus crías a mordiscos del nido a los 21 días. En las variedades cromáticas agresivas deberás sacar a los jóvenes hámsters de la jaula de cría; en las demás, se construirá un nido-dormitorio en el otro extremo de la jaula.




Desarrollo de los cachorritos
   Los hamstercillos dorados pesamos al nacer unos 2 grms.; estamos desnudos y tenemos un color rosado carne. Desde el primer día somos capaces de volver al nido cuando hemos caído de él o si nuestra madre nos llevó fuera colgados de las mamas aunque, tan jovencitos, sólo podemos recorrer unos pocos centímetros. Si nos encuentran más alejados del nido, emitimos unos sonidos agudos y finos. Entonces nuestra mami nos devuelve a él. Para hacerlo la mamá, bien suele agarrar a la cría por el cogote (la nuca), mientras ésta cae en una gran rigidez, o bien se la mete en sus abazones si la cría está en peligro o si el trecho es demasiado largo.

   A los 5 días empieza a salirles el pelo y, al mismo tiempo, comienzan a mordisquear las hierbas o verduras, la fruta y las semillas. Los incisivos ya les han salido antes del parto, de modo que son funcionales al cabo de tan pocos días. La madre les trae la comida al nido.

   A la semana de edad los jovenzuelos pesan entre 8 y 10 grms. Entonces ya tienen pelo por todo el cuerpo, aunque es muy cortito. Los ojos los tienen todavía cerrados, pero aún tan pequeñitos son capaces de orientarse muy bien. Si se les pone a una distancia de 15 cm del nido, enseguida vuelven a desaparecer en su interior.

   A los 11-13 días abren los ojos; uff!! ¡ahora ya no hay quien los frene!. Exploran los alrededores del nido y siguen a la madre cuando tienen sed. Sus silbidos se escuchan menos, a lo sumo cuando juegan con sus hermanos. A esta edad también han completado el pelaje. El peso de cuando llegamos a las 2 semanas de edad es de 18 a 22 grms.

   La madre los amamanta durante 18-21 días, pero a veces tan sólo durante 15-16 días. Eso no debe ser motivo de preocupación, pues los pequeños ya comen muchas otras cosas. Si la madre les ha destetado tempranamente, debes darle a los jovencitos alimentos ricos en proteínas, como gambas secas o queso suave.

   A los 25 días se deben alejar los jóvenes de la madre y separarlos por sexos, puesto que con 4 a 5 semanas ya son sexualmente maduros. Aunque aún son pequeños y sólo pesan 35-40 grms., ya a esta edad ya podemos engendrar. Si tus mascotas son hámsters "siameses", podrás dejar a las jóvenes hembras con su madre, pues en estas variedades de color no hay que temer que se muerdan seriamente.

   A los 3 meses los jóvenes hámsters dorados pesamos ya unos 100 grms.; con 4 meses, 125-130 grms. y con medio año ya somos adultos y pesamos 140-160 grms. A los 3 meses las hembras pueden alcanzar los 180 grms., mientras que los machos sólo llegan a los 170 grms.. Estos pesos rigen para hamstercillos que no sean demasiado gordos.




FIN.........

No hay comentarios:

Publicar un comentario